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ALPRAZOLAM - Laboratorio Genfar

Laboratorio Genfar Medicamento / Fármaco ALPRAZOLAM

Tabletas 0,5mg

Ansiolítico.

Composición.

Cada tableta contiene Alprazolam 0.50mg.

Indicaciones.

Ansiolítico.

Contraindicaciones.

Hipersensibilidad a las benzodiazepinas, embarazo y lactancia, miastenia grave y glaucoma, insuficiencia renal o hepática, puede producir somnolencia por lo tanto se debe evitar manejar vehículos y ejecutar actividades que requieran ánimo vigilante. Puede generar dependencia física y/o psicológica, y síndrome de abstinencia, luego de la interrupción abrupta de las personas dependientes.

Embarazo y lactancia.

Alprazolam está contraindicado durante el embarazo y lactancia. Si durante la última parte del embarazo el tratamiento con alprazolam es absolutamente necesario, deben evitarse las dosis elevadas y los síntomas de abstinencia y/o síndrome del niño flojo deben monitorizarse en el recién nacido. Debido a que las benzodiazepinas se excretan en la leche materna, aunque a un nivel bajo, el uso de alprazolam no se recomienda durante la lactancia.

Reacciones adversas.

Muy frecuentes: Sedación, somnolencia. Frecuentes: Disminución del apetito, confusión, depresión, ataxia, trastornos de la coordinación, pérdida de memoria, dificultad para hablar, dificultad de concentración, vértigos, cefaleas, mareos, Visión borrosa, estreñimiento, náuseas, astenia, irritabilidad. Poco frecuentes: Hiperprolactinemia, alucinaciones, rabia, conducta agresiva, comportamiento hostil, ansiedad, agitación, cambios en la libido, insomnio, pensamientos anormales, nerviosismo, excitación, amnesia, distonía, temblor sequedad de boca, Hipotensión, taquicardia, congestión nasal, función hepática anormal, ictericia, dermatitis, erupciones cutáneas, debilidad musculoesquelética, distonía, incontinencia urinaria, retención urinaria, disfunción sexual, irregularidades menstruales, cambio de peso, aumento de la presión intraocular. Raras: Discrasias sanguíneas. Frecuencia no conocida: Manifestaciones autonómicas, anorexia, emociones adormecidas, vigilancia reducida, visión doble, vómitos, diarrea, incremento de la salivación, incontinencia, hepatitis, edema periférico, fatiga.

Precauciones.

Después de un uso continuado durante algunas semanas, puede detectarse un cierto grado de pérdida de eficacia con respecto a los efectos hipnóticos. El tratamiento con benzodiazepinas puede provocar el desarrollo de dependencia física y psíquica. El riesgo de dependencia se incrementa con la dosis y duración de tratamiento y es también mayor en pacientes con antecedentes de consumo de drogas de abuso o alcohol. Una vez que se ha desarrollado la dependencia física, la finalización brusca del tratamiento puede acompañarse de síntomas de retirada, tales como cefaleas, dolores musculares, ansiedad acusada, tensión, intranquilidad, confusión e irritabilidad. En los casos graves, se han descrito los siguientes síntomas: despersonalización, hiperacusia, hormigueo y calambres en las extremidades, intolerancia a la luz, sonidos y contacto físico, alucinaciones o convulsiones. Se ha descrito un síndrome de carácter transitorio tras la retirada del tratamiento, caracterizado por la reaparición de los síntomas- aunque más acentuados- que dieron lugar a la instauración del mismo. Se puede acompañar por otras reacciones tales como cambios en el humor, ansiedad o trastornos del sueño e intranquilidad. Ya que la probabilidad de aparición de un fenómeno de retirada/rebote es mayor después de finalizar el tratamiento bruscamente, se recomienda disminuir la dosis de forma gradual hasta su supresión definitiva. La duración del tratamiento debe ser la más corta posible y no debe exceder las 8-12 semanas para los trastornos de ansiedad, incluyendo el tiempo necesario para proceder a la retirada gradual de la medicación. Las benzodiazepinas pueden inducir una amnesia anterógrada. Las benzodiazepinas pueden producir reacciones tales como, intranquilidad, agitación, irritabilidad, agresividad, delirios, ataques de ira, pesadillas, alucinaciones, psicosis, comportamiento inadecuado y otros efectos adversos sobre la conducta. En caso de que esto ocurriera, se deberá suspender el tratamiento.

Conservación.

Almacénese a temperatura inferior a 30°C en su envase y empaque original.

Presentación.

Caja por 30 tabletas. Registro sanitario: INVIMA 2008M-011168-R1.

Tabletas 0.25mg

Ansiolítico.

Composición.

Cada tableta contiene Alprazolam 0.25mg.

Indicaciones.

Ansiolítico.

Contraindicaciones.

Hipersensibilidad a las benzodiazepinas, embarazo y lactancia, miastenia grave y glaucoma, insuficiencia renal o hepática, puede producir somnolencia por lo tanto se debe evitar manejar vehículos y ejecutar actividades que requieran ánimo vigilante. Puede generar dependencia física y/o psicológica, y síndrome de abstinencia, luego de la interrupción abrupta de la personas dependientes.

Embarazo y lactancia.

Alprazolam está contraindicado durante el embarazo y lactancia. Si durante la última parte del embarazo el tratamiento con alprazolam es absolutamente necesario, deben evitarse las dosis elevadas y los síntomas de abstinencia y/o síndrome del niño flojo deben monitorizarse en el recién nacido. Debido a que las benzodiazepinas se excretan en la leche materna, aunque a un nivel bajo, el uso de alprazolam no se recomienda durante la lactancia.

Reacciones adversas.

Muy frecuentes: Sedación, somnolencia. Frecuentes: Disminución del apetito, confusión, depresión, ataxia, trastornos de la coordinación, pérdida de memoria, dificultad para hablar, dificultad de concentración, vértigos, cefaleas, mareos, Visión borrosa, estreñimiento, náuseas, astenia, irritabilidad. Poco frecuentes: Hiperprolactinemia, alucinaciones, rabia, conducta agresiva, comportamiento hostil, ansiedad, agitación, cambios en la libido, insomnio, pensamientos anormales, nerviosismo, excitación, amnesia, distonía, temblor sequedad de boca, Hipotensión, taquicardia, congestión nasal, función hepática anormal, ictericia, dermatitis, erupciones cutáneas, debilidad musculoesquelética, distonía, incontinencia urinaria, retención urinaria, disfunción sexual, irregularidades menstruales, cambio de peso, aumento de la presión intraocular. Raras: Discrasias sanguíneas. Frecuencia no conocida: Manifestaciones autonómicas, anorexia, emociones adormecidas, vigilancia reducida, visión doble, vómitos, diarrea, incremento de la salivación, incontinencia, hepatitis, edema periférico, fatiga.

Precauciones.

Después de un uso continuado durante algunas semanas, puede detectarse un cierto grado de pérdida de eficacia con respecto a los efectos hipnóticos. El tratamiento con benzodiazepinas puede provocar el desarrollo de dependencia física y psíquica. El riesgo de dependencia se incrementa con la dosis y duración de tratamiento y es también mayor en pacientes con antecedentes de consumo de drogas de abuso o alcohol. Una vez que se ha desarrollado la dependencia física, la finalización brusca del tratamiento puede acompañarse de síntomas de retirada, tales como cefaleas, dolores musculares, ansiedad acusada, tensión, intranquilidad, confusión e irritabilidad. En los casos graves, se han descrito los siguientes síntomas: despersonalización, hiperacusia, hormigueo y calambres en las extremidades, intolerancia a la luz, sonidos y contacto físico, alucinaciones o convulsiones. Se ha descrito un síndrome de carácter transitorio tras la retirada del tratamiento, caracterizado por la reaparición de los síntomas- aunque más acentuados- que dieron lugar a la instauración del mismo. Se puede acompañar por otras reacciones tales como cambios en el humor, ansiedad o trastornos del sueño e intranquilidad. Ya que la probabilidad de aparición de un fenómeno de retirada/rebote es mayor después de finalizar el tratamiento bruscamente, se recomienda disminuir la dosis de forma gradual hasta su supresión definitiva. La duración del tratamiento debe ser la más corta posible y no debe exceder las 8-12 semanas para los trastornos de ansiedad, incluyendo el tiempo necesario para proceder a la retirada gradual de la medicación. Las benzodiazepinas pueden inducir una amnesia anterógrada. Las benzodiazepinas pueden producir reacciones tales como, intranquilidad, agitación, irritabilidad, agresividad, delirios, ataques de ira, pesadillas, alucinaciones, psicosis, comportamiento inadecuado y otros efectos adversos sobre la conducta. En caso de que esto ocurriera, se deberá suspender el tratamiento.

Conservación.

Almacénese a temperatura inferior a 30°C en su envase y empaque original.

Presentación.

Caja por 30 tabletas. Registro sanitario: INVIMA 2010M-0010821.

Acción terapéutica.

Ansiolítico.

Propiedades.

El alprazolam, al igual que otras benzodiazepinas, es un potenciador de las acciones del ácido gamma aminobutírico (GABA). La absorción oral es casi completa, el pico plasmático se ha observado entre la 1ra. y la 2da. hora; la vida media plasmática de eliminación es de 12 a 15h. Las dosis repetidas pueden acumularse. El alprazolam se biotransforma en el hígado a metabolitos inactivos que se excretan en la orina.

Indicaciones.

Ansiedad moderada a grave. Ansiedad asociada con depresión.

Dosificación.

La dosis óptima debe individualizarse para cada paciente, usándose la menor dosis que controle los síntomas. Dosis en adultos: 0,25 a 0,5mg en 3 tomas diarias hasta un máximo de 3mg/día; en ancianos o pacientes desnutridos: 0,25mg en 2 o 3 tomas diarias. No debe ser usado en tratamientos prolongados de más de 4 semanas de duración, a no ser que exista una indicación médica precisa. Las dosis deben aumentarse y disminuirse en forma gradual. Para minimizar los riesgos de dependencia deben considerarse tratamientos intermitentes.

Reacciones adversas.

Somnolencia. Sedación. Visión borrosa. Inestabilidad. Ataxia. Disminución del estado de alerta y la performance. Confusión. Amnesia (en particular en gerontes). Reacciones paradójicas con agresividad y excitación. Hipotensión, trastornos gastrointestinales, rash cutáneo, retención urinaria, cefalea, vértigo, cambios en la libido, discrasias sanguíneas e ictericia. El síndrome de abstinencia y la dependencia se describen con dosis elevadas y durante tratamientos prolongados; la suspensión brusca luego de dosis elevadas puede producir confusión, psicosis tóxica y convulsiones. La suspensión brusca luego de un tratamiento con dosis terapéuticas y durante períodos cortos puede traer aparejados síntomas como insomnio, irritabilidad, diarrea y sudoración.

Precauciones y advertencias.

Insuficiencia pulmonar crónica e insuficiencia hepática y renal. Debe controlarse el tratamiento con alprazolam en pacientes psicóticos no indicándose como primera elección. Debe cuidarse el uso en pacientes con depresión severa o tendencia al suicidio. Embarazo, no debe usarse en el 1er. y 3er. trimestre. Lactancia.

Interacciones.

Potencia su efecto cuando es usado con otros depresores del SNC y alcohol.

Contraindicaciones.

Hipersensibilidad reconocida a las benzodiazepinas, insuficiencia pulmonar aguda, miastenia gravis.

Medicamentos relacionados

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